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jueves, 14 de noviembre de 2013

Consejo para Nuevos Creyentes

Cuando una persona cree el evangelio y se convierte en cristiano, hay una cosa que uso para predecir si van a crecer en su fe o estancarse: la lectura bíblica. Si un nuevo creyente se compromete a leer la Biblia diariamente, habrá cambios en él casi inmediatamente. Si se contenta con ir a la iglesia de vez en cuando y sólo abre su Biblia durante el sermón, va a estancarse y quizás retirarse de la comunión de los santos. Esto ocurre primero con los estudios bíblicos—deja de asistir, y luego deja de asistir a la iglesia cuando se reúne cada semana.

Alguien lo ha comparado a una brasa que se saca del fuego. Al principio es muy caliente y parece que puede sobrevivir a solas, pero pronto se demuestra que no es así. Se enfría y pierde su habilidad de calentar a su alrededor. Los que leen sus Biblias tienen ganas de entender mejor lo que han leído. Por eso asisten a un estudio bíblico y los servicios semanales para aprender de sus hermanos en la fe y animarse los unos a los otros.

Si eres recién convertido te animo a leer tu Biblia. Algunos libros son más fáciles de entender que otros, así que te animo a leer los cuatro Evangelios, Hechos, y 1 Juan. Estos libros son más claros que otros libros. De ahí puedes leer lo que tú quieres (Salmos y Proverbios son también más fáciles que otros), pero recomiendo que lo haces con la ayuda de otro creyente de tu iglesia que te puede guiar. Hay muchos sitios en el internet que te pueden bendecir o causar tropezar. Un creyente en tu iglesia te será de más provecho que un sitio desconocido del internet.

martes, 5 de noviembre de 2013

Sin Haber Estudiado

Juan 7:12-15 Entre la multitud corrían muchos rumores acerca de él. Unos decían: «Es una buena persona.» Otros alegaban: «No, lo que pasa es que engaña a la gente.» 13 Sin embargo, por temor a los judíos nadie hablaba de él abiertamente. 14 Jesús esperó hasta la mitad de la fiesta para subir al templo y comenzar a enseñar. 15 Los judíos se admiraban y decían: «¿De dónde sacó éste tantos conocimientos sin haber estudiado?»

¿Alguna vez te has dado cuenta de que Jesús no estudió bajo rabí (maestro judío) según la costumbre establecida en su día? Pablo, escritor de la mayoría del Nuevo Testamento, estudiaba las escrituras bajo el rabí más famoso en Jerusalén, Gamaliel. Cuando se convirtió en cristiano e intentó explicar el evangelio a Festo, este le acusó de haberse vuelto loco: “El mucho estudio te ha hecho perder la cabeza” (Hechos 26:24). Si haya una persona en la Biblia que entendía las escrituras, era Pablo.

¿Pero Jesús? A pesar de que él podía leer (Lucas 4:16-21) y escribir (Juan 8:6-8), no había estudiado bajo ningún rabí. Nadie le contrataría para ser maestro en la sinagoga con un currículum tan vacío. Por eso es bien importante lo que nuestro pasaje dice en versículo quince: “Los judíos se admiraban y decían: «¿De dónde sacó éste tantos conocimientos sin haber estudiado?»”

Si sigues leyendo el pasaje, encontrarás que el autor no nos da una respuesta a esta pregunta. Yo puedo imaginar cuatro posibilidades:
  1. Jesús había estudiado bajo un rabí, pero la gente no lo sabía.
  2. Jesús no tenía que estudiar porque, como Dios el Hijo, ya sabía todo.
  3. Jesús había estudiado las escrituras por sí mismo.
  4. El Padre se le había revelado milagrosamente.
La primera posibilidad no es muy probable. Ninguno de los cuatro Evangelios dice que Jesús estudió bajo un rabí, y no he oído de ninguna fuente contemporánea que sugiere esto.

La segunda posibilidad también tiene problemas. Aunque confesamos que Jesús es cien por ciento Dios, los Evangelios frecuentemente dicen que Jesús obró a través del Espíritu Santo. Cuando era  niño, “siguió creciendo en sabiduría y estatura” (Lucas 2:52), y cuando creció no sabía cuándo el fin iba a ocurrir (Mateo 24:36). Jesús, aunque era Dios, vivió como hombre para morir en nuestro lugar (Filipenses 2:6-8). No es muy probable que utilizó su divinidad para entender las escrituras.

Yo creo que la tercera y la cuarta hacen juego juntos. Jesús sabía manejar el libro de Isaías (Lucas 4:17). Estaba bien familiar en sus manos porque lo leía y estudiaba. Es muy fácil encontrar muchos lugares en los Evangelios donde Jesús recita la escritura de memoria. Nadie memoriza la escritura sin leerla y oírla frecuentemente. Y en ese entonces, no era inusual encontrar a alguien que había memorizado todo el Antiguo Testamento, o en tiempos después de Cristo, ¡el Nuevo Testamento también!

Al otro lado, fue Dios quien le reveló esto a través del Espíritu Santo. Jesús también dice en muchos lugares que está diciendo lo que el Padre le había llamado a decir (Juan 8:28).

Si esto es verdad, entonces ¿qué tiene que ver conmigo? En primer lugar, debemos reconocer que Jesús es Dios. Tanto sus obras como sus enseñanzas muestran que no era mero profeta o maestro bueno, sino Dios en carne.

Segundo, debemos reconocer que Dios no es limitado por nuestra falta de educación. Conozco a algunos hombres que ni siquiera terminaron la escuela secundaria y que se convirtieron en lectores para Cristo. Ahora saben mucho por el acto simple de leer las escrituras diariamente. También conozco a otras personas más “educadas” que profesan ser creyentes pero su relación con la Biblia se encuentra solo cuando asisten a la iglesia.

Dios revela la verdad a sus seguidores cuando le buscan a través de su palabra. No quiere decir que no vamos a errar, o que la educación sea infructífera (estudio para una licencia en un seminario bíblico), sino que Dios es quien nos recompensa el estudio bíblico con sabiduría bíblica.

No debemos preocuparnos por nuestra educación o falta de la misma cuando estamos buscando a Dios en su palabra. Él tiene toda la educación que necesitamos.

miércoles, 24 de abril de 2013

El Atentado de Boston, Celulares, y lo que Dios ve


Nada de lo que Dios creó puede esconderse de él, sino que todas las cosas quedan al desnudo y descubiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que rendir cuentas.
Hebreos 4:13, RVC
Creo que los eventos de Boston, Massachusetts, nos recuerdan de la verdad de que Dios todo lo ve. La policía y el FBI identificaron muy rápidamente a dos hombres que creían que eran responsables por las dos bombas. Esto fue gracias a todas las fotos y grabaciones de celulares y cámaras en la calle donde las bombas explotaron. En un par de días todo el país sabía sus nombres, su descendencia, y muchos detalles de sus vidas desde su nacimiento hasta las cosas que hicieron en la preparatoria y la universidad. Todo fue al descubierto.

Cuando estos hombres se dieron cuenta de que no podían ocultarse, mataron a una guardia de MIT, secuestraron a un hombre y le robaron su carro. Dentro de 24 horas uno fue matado y el otro capturado después de sufrir injurias en un enfrentamiento con la policía.

Quizás estos dos hombres pensaban que podían evitar ser reconocidos entre todas las personas que estaban allí ese día. Si fue así, se equivocaron grandemente porque uno está muerto y el otro tendrá que enfrentarse al sistema de justicia americano. Y los dos tendrán que rendir cuentas ante Dios.

Yo sé que en lo personal es muy fácil olvidar que Dios me ve. Por cada uno de mis pecados y decisiones yo tendré que rendirle cuentas. No puedo evitar sus “cámaras” que me rodean y graban muchísimo más que las de la gente de Boston. Esta verdad nos debe de causar detenernos y considerar nuestras acciones, actitudes, y motivaciones. Dios me ve. ¿Estoy viviendo conforme a su voluntad, o es que sólo pienso en mi a la exclusión de Él y sus deseos para mi vida?

martes, 16 de abril de 2013

Un Mapa de la Biblia: Cómo Conseguir una Visión General de la Biblia


Hace unos días leí un artículo de Ligonier Ministries, “Get a Basic Overview of the Bible” [Conseguir una Visión General de la Biblia]. Cuando pastor y teólogo R.C. Sproul habla en conferencias y le pregunta a su audiencia cuantos habían leído la Biblia de principio al fin, menos de 50% dijo que sí.

Sproul cree que necesitamos un mapa para ayudarnos con las partes más difíciles y extranjeras de la Biblia. Él sugiere que empecemos con una visión general de la Biblia. Identificó los libros de la Biblia que nos ayudarán a entender la cadena de eventos de la Biblia como fundamento de nuestro entendimiento. Con algunas alteraciones, tengo la lista puesta abajo para ayudarte a leer la Biblia para mejor entender el panorama de sus eventos:

Historia Divina
Génesis (Creación, la caído, y los patriarcas de la nación judía)
Éxodo (Liberación de Israel y su formación en nación)
Josué (Conquista de la Tierra Prometida)
Jueces (Transición de federación tribal a monarquía)
1 Samuel (Empiezos de la monarquía de Israel)
2 Samuel (Reino de David)
1 Reyes (Rey Samuel y el reino divido)
Amos y Oseas (profetas durante la división del reino)
2 Reyes (Caída de Israel y exilio)
Jeremías (profeta durante la caída de Jerusalén)
Esdras (Regreso del exilio)
Nehemías (Restauración de Jerusalén, capital de Israel)
Lucas (Nacimiento, vida, muerte y resurrección de Jesús)
Hechos (Formación y difusión de la iglesia)

La Vida Cristiana y Cómo Vivirla
Salmos, y Proverbios (Poesía y sabiduría)
Efesios (Introducción a las enseñanzas de Pablo)
1 Corintios (Acerca de la vida en la iglesia)
Santiago (Fe práctica)
1 Timoteo (Instrucciones para los líderes de la iglesia)
Hebreos (Cristo y cómo relaciona al Antiguo Testamento)
Romanos (Teología de Pablo)

Al leer estas partes te darás un mejor entendimiento del esqueleto de la Biblia y te prepararás para leer todos los libros.

jueves, 4 de abril de 2013

Carne Contra Espíritu: Los Productos de Una Vida


En Gálatas 5:16-26 Pablo contraste las actitudes y acciones de los que buscan satisfacer “los deseos de la carne” (v16) con las de los que viven “según el Espíritu.” En este pasaje de la Escritura Pablo da un mandato a creyentes y describe una verdad acerca de creyentes.

El mandato es “Vivan según el Espíritu.” Si nosotros somos cristianos debemos de vivir conforme a la fe que profesamos. Esto significa buscar satisfacer los deseos de Dios y no los de nuestra naturaleza pecaminosa. Todos sabemos que esto es bien difícil y requiere lo negativo de quitarnos las actitudes y acciones malas que hospedamos y lo positivo de ponernos las actitudes y acciones buenas de Jesús (cf. Efesios 4:22-24).

La verdad es que los que son creyentes sí cumplen el mandato. Dice en el versículo 24, “Y los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (RVC). El término gramático para “han crucificado” es “pretérito pluscuamperfecto” y describe una acción que fue cumplido en el pasado pero que tiene afectos presentes. Si hemos crucificado la carne (la naturaleza pecaminosa), nosotros sí viviremos “según el Espíritu”. Esto no quiere decir que no podemos pecar, pero sí quiere decir que no viviremos según esa vieja naturaleza.

¿Cómo podemos ver si estamos viviendo según el Espíritu o según la carne? Considera los versículos más populares de este pasaje: “Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley” (v22-23). El fruto, el producto de una vida que se vive “según el Espíritu” es amor (para Dios y para los demás), gozo (en Dios, en nuestra salvación, en el pueblo de Dios), paz (entre Dios y nosotros, en nuestro ser, entre nosotros y otras personas), paciencia (en aflicción, para con los demás), benignidad (hacia otras personas), bondad (en nuestras acciones y hacia otras personas), fe (en Dios y sus promesas), mansedumbre (en nuestras relaciones personales, en nuestro ser), templanza (moderación y dominio propio). Ha de notar que la palabra “fruto” es singular. No es que podemos excusar una falta de uno o dos de estas características, sino que debemos de producir todas conforme a nuestra manera de vivir “según el Espíritu”.

viernes, 15 de marzo de 2013

Un Mapa de Sinaí

Hace tiempo publiqué un mapa de las fronteras de las 12 tribus de Israel. Hoy tengo un mapa que muestra la tierra de Egipto y la región de Sinaí donde los israelitas esperaron para entrar en la tierra prometida. Los eventos de los libros del Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio ocurrieron aquí. Se los puede usar para un estudio bíblico o en presentaciones para sermones. Haz click para verlos de un tamaño más grande.



















Permisos: Se le permite y se anima a reproducir y distribuir este material en cualquier formato siempre que no altere el contenido en ninguna forma y no cobre alguna cuota más allá del costo de reproducción. Para subirlo a la red, se preferible usar un link a mi página web.

Por favor incluya este enunciado en cualquier copia distribuida: ©2013 Andrew Wencl. Website:sanoeintachable.blogspot.com

domingo, 3 de marzo de 2013

Comentarios Bíblicos

Hoy en día no es tan caro o difícil encontrar libros buenos en español para mejorar tu propio estudio de la Biblia. Con tantas opciones lo difícil es escoger entre ellos. Yo quiero recomendar algunos del Nuevo Testamento que están de precio bajo y que te pueden ayudar entender la Biblia mejor (precios reflejan el costo cuando el artículo fue escrito):

ComentarioPrecioDescripción
Mateo$1.99D. A. Carson. No dejes que el precio te confunde. Este comentario es considerado como uno de los mejores y por eso es grande y un poco técnico. Mi pastor me ha dicho que no importa de qué se trata, si es de D. A. Carson, debes tenerlo.
Marcos$1.99Walter W. Wessel. De la misma serie como el anterior, este comentario es un poco más pequeño y menos técnico.
Lucas$13.86
$9.78 Kindle
Darrell L. Bock. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. Esta serie de comentarios es muy bueno para la predicación. Bock es uno de los mejores expertos del libro de Lucas.
Juan$14.99
$9.78 Kindle
Gary M. Burge. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. También escribió un comentario sobre las cartas de Juan
Hechos$17.93
$9.78 Kindle
Ajith Fernando. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. Este comentario ha recibido mucho elogio de parte de predicadores y eruditos cristianos. El autor es de Sri Lanka y tiene perspectiva multicultural.
Romanos$15.59
$9.78 Kindle
Douglas Moo. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. Este teólogo es muy conocido y es muy famoso por su trabajo en la New International Version 2011, una traducción de la Biblia en inglés.
1 Corintios$12.47
$8.89 Kindle
Craig L. Blomberg. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. Este hombre ha escrito muchos libros para ayudar al estudiante de la Palabra y lo he encontrado fácil de leer.
Efesios$11.69
$8.89 Kindle
Klyne Snodgrass. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI.
Filipenses
(mayo 2013)
$10.39
$9.87 Kindle
Frank Thielman. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI.
Colosenses y Filemón$12.47David E. Garland. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. Tengo otro comentario escrito por este hombre y le recomiendo mucho.
1 Pedro
(ago. 2013)
$10.19Scot McKnight. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI.
1-3 Juan$11.69
$8.89 Kindle
Gary M. Burge. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI. También escribió un comentario sobre el evangelio de Juan.
Apocalipsis
(julio 2013)
$14.27
$9.99 Kindle
Craig S. Keener. Comentarios Bíblicos con Aplicacion NVI.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Resolución: Estudiar la Biblia

Al fin del año empezamos a pensar en nuestras resoluciones, las cosas que queremos hacer durante el año que viene. Cuando mi esposa y yo éramos novios mi suegros futuros me dieron un librito para la Navidad que contenía las 70 resoluciones de un hombre llamado Jonathan Edwards. Sus resoluciones no eran tonterías creadas para pasar la Noche Vieja, sino compromisos personales que él escribió durante unos dos año que le servían de guía para toda su vida. Cada diciembre me propongo a leer sus resoluciones y considerar mis trayectoria espiritual.

Una de las que me ayuda crecer espiritualmente y enfocarme en Dios es leer la Biblia. Aunque otros libros nos pueden bendecir, especialmente libros que nos explican lo que la Biblia dice, no hay ningún sustituto por el leer la Biblia diariamente. La 28a resolución de Jonathan Edwards dice, "Se resuelve, estudiar las Escrituras tan firmemente, constantemente y frecuentemente como pueda encontrar y percibir claramente que yo crezca en el conocimiento de la misma". En otras palabras, el Sr. Edwards quería estudiar la Biblia por si mismo con el fin de entenderla mejor.

Si nunca has leído la Biblia regularmente yo te animo a empezar ahora y hacer que el año nuevo te sea de bendición espiritual. No tienes que leer más que unos versículos cada día para hacer formar este hábito nuevo. Con el tiempo podrás leer más y más, entendiendo poco a poco lo que Dios ha grabado para nosotros en el libro que llamamos la Biblia. Recomiendo los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) como lugar para empezar. Si ya te has familiarizado con la vida de Cristo, quizás te serviría empezar un plan para leer por todo el Nuevo Testamento, y hasta la Biblia entera, en un año. No importa en dónde empieces si el viaje se caracteriza por el crecimiento continuo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Los Libertinos entre Nosotros

También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos, 2 y que habrá hombres amantes de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, envanecidos, que amarán los deleites más que a Dios, 5 que parecerán muy piadosos, pero negarán la eficacia de la piedad; evítalos. 6 Porque son éstos los que se meten en las casas y cautivan a mujeres débiles y cargadas de pecados, que se dejan llevar por sus malos deseos, 7 que siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. 8 Y así como Janes y Jambres se opusieron a Moisés, también estos hombres se oponen a la verdad; su entendimiento está corrompido, y en cuanto a la fe están descalificados. 9 Pero no podrán seguir avanzando, porque su insensatez se hará evidente a todos, como también lo fue la de aquéllos.
(2 Timoteo 3:1-9, RVC)

En las notas introductorias al tercer capítulo de la segunda carta de Pablo a Timoteo, la Reina-Valera 1602 dice:

1. Vuélvele a repetir la corrupción de los postreros tiempos, la cual aun comenzaba entonces.2. Persevera en el camino de la piedad para lo cual tiene ya mucho andado en la noticia de la divina escritura, cuyo uso, efectos, autoridad, y utilidad, describe.
(ligeramente actualizado y editado)


La corrupción de la humanidad y su expresión en en ella no es una novedad que plaga sólo a nuestro tiempo. Desde la caída de Adán y Eva en el gardín de Eden la humanidad ha continuado pecando y continuará pecando contra Dios hasta que Él venza por completo a toda rebelión y acto contrario a Él. Pablo sabía que vivía en los últimos días. Cuando la Biblia refiere a los últimos días o los tiempos postreros, puede referirse a todo el tiempo desde la primera apariencia de Cristo o sólo a los eventos que ocurrirán justo antes de que Él regrese por los suyos. Aquí es muy claro que refiere al primero porque Pablo avisa a Timoteo a evitar las personas que vendrán en los últimos días.

Aunque hay mucho que se puede estudiar en este pasaje, quiero considerar una descripción de estas personas. Pablo dice en los versículos 4 y 5, “…que amarán los deleites más que a Dios, que parecerán muy piadosos, pero negarán la eficacia de la piedad…”


Aunque Pablo está hablando de la gente en general, creo que su énfasis está en los que asisten a la iglesia. En otra ocasión Pablo dijo,
Por carta ya les he dicho que no se junten con esos libertinos. 10 Y no me refiero a que se aparten del todo de los libertinos mundanos, o de los avaros, o de los ladrones, o de los idólatras, pues en ese caso tendrían que salirse de este mundo. 11 Más bien les escribí que no se junten con los que se dicen hermanos pero son libertinos, avaros, idólatras, insolentes, borrachos y ladrones. Con esa gente, ni siquiera coman juntos. 12 ¿Con qué derecho podría yo juzgar a los de afuera, si ustedes no juzgan a los de adentro? 13 A los de afuera, ya Dios los juzgará. Así que, ¡saquen de entre ustedes a ese perverso!
(1 Corintios 5:9-13, RVC)
En cada iglesia hay gente que “se dicen hermanos pero son libertinos.” Sí, tenemos que ejercer discernimiento en cuanto a las influencias mundanas alrededor de nosotros, pero debemos prestar mucha atención a las influencias mundanas entre nosotros también, los que asisten a nuestra iglesia pero que no se le han rendido sus vidas a Cristo Jesús.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Sal y Luz y la Ley de Dios

De vez en cuando escucho una predicación o leo un artículo que no va de acuerdo con lo que pensaba acerca de un pasaje en la Biblia. Por ejemplo, hace pocos meses oí a alguien predicar un mensaje acerca de la mujer de Proverbios 31. El predicador opinó que el pasaje fue escrito para describir una mujer ideal—una mujer que no existe. Su punto fue que las mujeres en la actualidad necesitan confiar en la gracia de Dios porque nunca serán como aquella mujer. Al estudiar el pasaje decidí que sus ideas acerca del pasaje fueron novedades—no podía encontrar otra idea similar de otros predicadores y maestros, y creo que este pastor no había considerado el genero de literatura de sabiduría y sus aspectos poéticos en el pasaje.

Recientemente leí el resumen del quinto capítulo del Evangelio según Mateo en la versión Reina-Valera 1602 que me sorprendió también. Hace referencia a estos versículos:

Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo volverá a ser salada? Ya no servirá para nada, sino para ser arrojada a la calle y pisoteada por la gente. Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Tampoco se enciende una lámpara y se pone debajo de un cajón, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en casa. De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos. (Mateo 5:13-16, RVC)
El resumen dice esto:
La Sal y Luz con que quiere que salen y alumbren en el mundo, es la Ley de Dios, la cual no quiere desatar, porque es eterna, antes dice ser venido para que por él se le dé su verdadero cumplimiento.
Jamás había oído esto, y decidí estudiar esto versículos para ver si él tenía razón. Jesús dice, “ustedes son la sal de la tierra” y “ustedes son la luz del mundo,” así que parece muy obvio que la sal y luz no es la Ley de Dios, sino los seguidores de Jesús. Pero también menciona Jesús “la luz de ustedes.” No quiero rechazar todo lo que dice la RV1602 porque Jesús dice más de una cosa acerca de esta sal y luz.

Al fin de este pasaje dice, “De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos.” ¿Puedes ver la comparación?

la luz de ustedes = las buenas obras de ustedes (“sus buenas obras”)

La luz, en un sentido, es las buenas obras. Ciertamente hay un nexo entre la luz, las buenas obras, y la Ley de Dios. No creo que sea tan explícito como la RV1602 lo presenta, pero sí hay una conexión que vale la pena considerar.

Si no fuera por leer este resumen de la RV1602, quizás nunca habría considerado esto. Es bueno estudiar la Biblia con otros creyentes, incluso con los que ya han muerto, para “afilar” nuestro entendimiento con diferentes perspectivas, sólo que sean sometidas a la Palabra de Dios.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Recomendación: El Jesús que no Puedes Ignorar

Una de las cosas que me gusta a mí acerca del ministerio de John MacArthur es que tiene muchos de sus recursos disponibles en inglés. No sé exactamente cómo esto empezó, pero creo que tiene que ver con el hecho de que él es más o menos tradicional en su estilo—prefiere la New King James Version (parecido a la versión Reina-Valera 1960), siempre lleva un traje, ama los himnos, y no se aferra de la cultura popular. Esto resuena con la mayoría de iglesias evangélicas que yo he encontrado.

Aunque vengo de una cultura diferente a él (nací en los años ochenta) y soy más “moderno,” sé que él tiene mucha sabiduría y es un buen maestro de la Biblia. Yo he leído algunos de sus libros, pero quiero recomendar una que leí en 2010: El Jesús que no Puedes Ignorar.

Este libro te llevará a través de las páginas de los evangelios para mostrarte un Jesús que sería irreconocible para muchos de hoy en día. Él dijo más que “amarás a tu prójimo.” Sus enseñanzas chocaron con las de los fariseos, los líderes religiosos de ese entonces, porque él tomo la Biblia en serio y lo conocía (pues, como Dios, fue su autor).

Jesús no perdió el tiempo intentando esquivar conversaciones incómodas. Al contrario, él enfrentó las enseñanzas y prácticas erróneas de la gente alrededor de él con la verdad divina que se puede encontrar en la Biblia. Castigó a Nicodemo por ser “maestro de Israel” sin entender lo básico del requisito de nacer de nuevo para entrar en el reino de los cielos. Explicó la verdadera instrucción sobre el guardar el día de reposo. Dijo quien era y lo que requería para ser su discípulo aunque fue duro y mucha gente dejo de seguirlo. Pronuncio “ayes” en contra de los fariseos.

Yo te admito que al principio pensé que este libro sería una justificación de ser duro en nuestra forma de hablar y actuar con otras personas, pero no fue así. MacArthur puede ser abrasivo de vez en cuando. Aquí nos llamo a tener paciencia y misericordiosos mientras comunicamos la verdad de la Biblia. Debe de ser la verdad y no la conducta o las palabras de nosotros que la gente acepte o rechace.

Mientras Jesús aparecía en este mundo, fue la fiel imagen de Dios. Expresó por completo el carácter de Dios. Debemos intentar conocerle a él por completo y no sólo las imágenes sonrientes de él cono vemos en la escuela dominical. Yo te recomiendo este libro.

viernes, 31 de agosto de 2012

Enseñanzas Elementales (Heb. 5:12-6:3)


Aunque después de tanto tiempo ya debieran ser maestros, todavía es necesario que se les vuelva a enseñar lo más elemental de las palabras de Dios. Esto es tan así que lo que necesitan es leche, y no alimento sólido. Pero todos los que se alimentan de leche son inexpertos en la palabra de justicia, porque son como niños. El alimento sólido es para los que ya han alcanzado la madurez, para los que pueden discernir entre el bien y el mal, y han ejercitado su capacidad de tomar decisiones.

Por lo tanto, dejemos a un lado las enseñanzas elementales acerca de Cristo, y avancemos hacia la perfección. No volvamos a cuestiones básicas, tales como el arrepentirnos de las acciones que nos llevan a la muerte, o la fe en Dios, o las enseñanzas acerca del bautismo, o la imposición de manos, o la resurrección de los muertos y el juicio eterno. Todo esto lo haremos, si Dios nos lo permite.
(Hebreos 5:12-6:3, RVC)

Este pasaje puede parecer una crítica de algunos creyentes hoy en día. Aunque no sabemos a cuánto tiempo el autor refiere, debemos considerar cuánto hemos crecido en la fe nosotros mismos, y como líderes, cuánto han crecido los miembros de nuestra iglesia, desde que creímos el evangelio.

El autor de Hebreos dice, “Aunque después de tanto tiempo ya debieran ser maestros, todavía es necesario que se les vuelva a enseñar lo más elemental de las palabras de Dios.” Esto debe de ser la meta de cada creyente en la iglesia—no tanto de ser reconocido como maestro en la iglesia, sino de crecer en nuestro entendimiento de la palabra de Dios hasta que se puede decir que podemos enseñarla a otras personas. Se puede decir que debemos buscar una maestría en la palabra de Dios. Pero los recipientes de esta carta (o sermón), no habían llegado ni a la mitad de su viaje:

[Lo] que necesitan es leche, y no alimento sólido. Pero todos los que se alimentan de leche son inexpertos en la palabra de justicia, porque son como niños. El alimento sólido es para los que ya han alcanzado la madurez, para los que pueden discernir entre el bien y el mal, y han ejercitado su capacidad de tomar decisiones.

Un bebé no puede soportar comida sólida. Pero aún yo estoy muy asombrado de cuán rápidamente mi hija empezó a comer fideos, queso y fruta. Los nuevos creyentes son como bebés en la fe. Ellos son “inexpertos en la palabra de justicia” y así no saben mucho de cómo debemos vivir ni de cómo la justicia y la misericordia de Dios funcionan para su bien. Pero los que han aprendido de la palabra de Dios y han sido dominado por ella “pueden discernir entre el bien y el mal” porque  “han ejercitado su capacidad de tomar decisiones.”

Conozco a mucha gente que tiene aprensiones en cuanto a la doctrina. Piensan que la doctrina divide y que es algo de tradicionalistas. Pero la palabra “doctrina” sólo quiere decir “enseñanza,” y el autor de Hebreos piensa diferente que esa gente:

Por lo tanto, dejemos a un lado las enseñanzas elementales acerca de Cristo, y avancemos hacia la perfección. No volvamos a cuestiones básicas, tales como el arrepentirnos de las acciones que nos llevan a la muerte, o la fe en Dios, o las enseñanzas acerca del bautismo, o la imposición de manos, o la resurrección de los muertos y el juicio eterno.

¿Has querido “perfeccionar” tu fe, o es que prefieres la mediocridad, el status quo? ¿Has pensado que la doctrina nos puede llevar a una mejor relación con Cristo? El destino vale el viaje cuando se trata del estudio de la palabra de Dios. Considérate. Considera a los miembros de tu iglesia. Han aprendido y abrazado “las enseñanzas elementales,” las “cuestiones básicas?” Aquí está una lista de cosas que debemos dominar (o mejor dicho, que deben dominarnos):

el arrepentirnos de las acciones que nos llevan a la muerte
la fe en Dios
las enseñanzas acerca del bautismo
la imposición de manos
la resurrección de los muertos y el juicio eterno

Esta lista no es exhaustiva. Hay más enseñanzas elementales como:

el gran narrativo de la Biblia
la vida de Jesús
la oración
la santa cena
etc.

El autor termina esta sección diciendo, “Todo esto lo haremos, si Dios nos lo permite.” Esto debe de ser nuestra meta también. Hay que estudiar la palabra de Dios, de profundizarnos debajo de la superficie. La doctrina sí nos puede dividir cuando hay gente que niegan o distorsionan las verdades claves de nuestra fe. Pero también nos puede unir en la palabra y la gracia de Dios. Y yo, por mi parte, quiero que mi fe se perfeccione más y más y que mi relación con Dios crezca más y más. ¿Qué quieres tú?

viernes, 24 de agosto de 2012

Josué y la Ley de Dios


En su resumen del primer capítulo del libro de Josué, Cipriano de Valera, el editor de la Biblia que conocemos como la Reina-Valera, 1602, dice esto:
Anima Dios a Josué a la empresa de la conquista de la tierra de Promisión prometiéndole su asistencia, y al fin la victoria consumada. Sobre todo le encarga a la continua lección y observancia de su Ley.
Para Valera, el leer las Escrituras era de suma importancia para el cristiano. Después de centenares de disputas acerca de creencias y doctrinas, la disciplina de estudiar la Biblia todavía es tan importante para nosotros hoy en día como fue durante la Reforma Protestante. No importa si nuestras enseñanzas tienen autoridad de pontífices o concilios si no tienen la autoridad que sólo viene de la correcta interpretación de la Biblia.

En cuanto al versículo 8, que dice, “Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien” (RVC), Valera nota:
Lo que Deut. 17:18 se mandó al rey que leyese &c, se manda aquí a Josué: vergüenza para los príncipes cristianos que no lo lean.
Si realmente queremos conocer a Dios, amarle como debemos, y disfrutar de su salvación, es necesario saber lo que Él nos dijo en su Palabra. No importa si seamos reyes, príncipes, o gente pobre, todos debemos estudiar la Palabra de Dios. El hombre se puede equivocar, pero Dios nunca lo hace. Por eso no debemos confiar en las enseñanzas de otras personas sin averiguar si realmente vienen de la Biblia o no.
Que todos nosotros nos encarguemos “a la continua lección y observancia de su Ley.”

martes, 31 de julio de 2012

Interpretación es Fundación

Al nivel más básico, la interpretación bíblica es fundamental para el crecimiento espiritual de cada creyente. Sin ella, no se puede echar raíces ni aprovecharse de las sustancias del suelo para fortalecer el tronco y extender las ramas. Hay una diferencia entre un árbol sano y uno que es marchito.

Hoy en día es bien difícil encontrar con maestros y predicadores que nos alumbran el texto de la Escritura en vez de usarla como trasfondo a sus propias ideas y fabricaciones. No importa si la persona empieza con la escritura o no porque no nos lleva al significado del texto.

Por ejemplo, considera este pasaje:

Espero en el Señor Jesús enviarles pronto a Timoteo, para que yo también pueda regocijarme al saber cómo se encuentran ustedes; pues no tengo a nadie con ese mismo ánimo, y que con tanta sinceridad se interese por ustedes. Porque todos buscan su propio interés, y no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocen los méritos de él, que ha servido conmigo en el evangelio como sirve un hijo a su padre. Así que espero enviarlo a ustedes tan pronto vea yo cómo van mis asuntos, y confío en el Señor que yo también iré pronto a ustedes.
(Filipenses 2:19-24, RVC)
Puedo imaginar un bosquejo de un sermón “basado” en este texto:
1) Reunir con la iglesia debe de ser emocionante2) Reunir con la iglesia es más importante que mis propios intereses3) Reunir con la iglesia es una responsabilidad de la familia4) Reunir con la iglesia debe de ser uno de nuestros anhelos
El problema es que ninguno de estos puntos proceden del texto—son ideas del maestro que quiere que su congregación venga a la iglesia todos los domingos. Es bueno reunir con la iglesia, pero ¿qué tiene esto que ver con las palabras de Pablo? Este pasaje tiene muchas aplicaciones e implicaciones que quizás tienen algo que ver con "reunir con la iglesia," pero es mejor enfocar en lo que Pablo quería que Timoteo hiciera y el ejemplo que Timoteo fue para la iglesia de los Filipenses y para nosotros hoy en día.

Cuando leemos la Biblia, tenemos que buscar entender lo que el autor quería comunicar. El sentido viene del texto. Nosotros no podemos dar sentido a la Biblia; ya lo tienen. Cuando aprendemos lo que el autor quería decir, entonces podemos buscar las implicaciones generales y aplicaciones personales que tienen un base firme en el texto, no en mis propios temas favoritos.

lunes, 16 de julio de 2012

Introducción a Santiago 4, parte II


Cipriano de Valera, primer editor de la Biblia que conocemos como la Reina-Valera, incluyó muchas notas en la Biblia que publicó en 1602.


Valera nos da su resumen del capítulo cuatro de la carta de Santiago:
Habiendo mostrado la causa de los pleitos y debates, y la de todos los bienes, exhorta a amar a Dios, y a sujetarse a él y a no murmurar del próximo, y a estar pendientes de la providencia divina.
(Reina-Valera 1602, ligeramente editado y actualizado)
La providencia parece como una de esas palabras que sólo se usa en la iglesia y que no tiene valor fuera de sus puertas. Pero no es así.

Jerry Bridges, autor cristiano, dice en su libro Confiando en Dios Aunque la Vida Duela,
“…la iglesia ha usado históricamente la providencia de Dios para referirse a su constante protección y gobierno sobre toda la creación… La providencia de Dios es su constante cuidado y gobierno absoluto sobre toda su creación para su gloria y el bien de su pueblo. Observe de nuevo, los términos ilimitados: Preocupación constante, gobierno absoluto, toda creación. Nada escapa a su cuidado y control, incluso el virus más pequeño.” (p. 27)
Cuando digo que Dios controla todo, ¡estoy hablando literalmente! Sabiendo esto, es posible que Dios tiene otros planes para nuestras vidas de los nuestros. Tenemos que estar listos para cambios, sean un nuevo empleo o el cáncer, porque Dios es soberano y sus planes superan los nuestros. No sabemos si Dios está al punto de decirnos, “Tu trabajo queda completo, ven a mi presencia.” En sus notas del capítulo cuatro, Valera lo resume así:
“Es menester que nos sujetemos a la voluntad y providencia de Dios.”
Soli Deo Gloria. A Dios sea la gloria.

miércoles, 4 de julio de 2012

Introducción a Santiago 4, parte I


Cipriano de Valera, primer editor de la Biblia que conocemos como la Reina-Valera, incluyó muchas notas en la Biblia que publicó en 1602.


Valera nos da su resumen del capítulo cuatro de la carta de Santiago:
Habiendo mostrado la causa de los pleitos y debates, y la de todos los bienes, exhorta a amar a Dios, y a sujetarse a él y a no murmurar del próximo, y a estar pendientes de la providencia divina.
Jacobo (Santiago) muestra que la causa de los pleitos y debates no es nada menos que nuestras propias pasiones. No es que todo lo que anhelamos sea malo, sino que valoramos nuestros deseos más que a nuestros hermanos ¡y hasta más que a Dios mismo!

A comparación con nuestros deseos equivocados, “nos desea el Espíritu que él ha hecho habitar en nosotros.” Dios ofrece “gracia a los humildes.” ¡Cuán grande es el amor de Dios que trata a nuestro egoísmo con tanta generosidad!

miércoles, 27 de junio de 2012

Introducción a Santiago 2, parte II


Cipriano de Valera, primer editor de la Biblia que conocemos como la Reina-Valera, incluyó muchas notas en la Biblia que publicó en 1602.



Valera incluyó estas notas que reflejan el resumen que escribio acerca de Santiago 2.
Valera: Reprende la acepción de personas. Propuesta la ley de la caridad, enseña que la fe se muestra por las obras, y que sin ellas está muerta.
(Reina-Valera 1602ligeramente editado y actualizado)
Mira lo que dice acerca de varios versículos (en la versión Reina-Valera Contemporánea):

(2:1) Hermanos míos, ustedes que tienen fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo, no deben hacer diferencias entre las personas.
Valera: La caridad, que procede de verdadera fe no puede estar donde hay acepción de personas: esto hacen los que honran los ricos por sus riquezas, y menosprecian los pobres.
(2:5) Amados hermanos míos, escuchen esto: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino que él ha prometido a los que lo aman?
Valera: Pues que Dios los ha elegido, no los debemos nosotros menospreciar.
(2:10) Porque cualquiera que cumpla toda la ley, pero que falle en un solo mandato, ya es culpable de haber fallado en todos.
Valera: El que quisiere ser justificado por obras, ha de guardar toda la Ley: y no hay quien la guarde, Luego ninguno es justificado por obras, sino por la misericordia de Dios, aprehendida por fe.
(2:14) Hermanos míos, ¿de qué sirve decir que se tiene fe, si no se tienen obras? ¿Acaso esa fe puede salvar?

Valera: S. Pablo escribiendo a los Romanos y Gálatas, habla contra los que atribuyan la justificación a las obras: S. Tiago habla aquí contra los que totalmente condenaban las obras. Así que S. Pablo muestra la causa de nuestra justificación: S. Tiago los efectos. S. Pablo declara como seamos justificados: S.Tiago, como seamos conocidos ser justificadas. S. Pablo excluye las obras por no ser causa de nuestra justificación: S. Tiago las aprueba, como efectos que proceden de la justificación. S. Pablo niega las obra preceder en los que han de ser justificados: S. Tiago dice que siguen a los que son justificados.
(2:22) ¿No ves que la fe de Abrahán actuó juntamente con sus obras, y que su fe se perfeccionó por las obras?
Valera: Cuanto más su fe se manifestaba por su obediencia y buenas obras, tanto más los hombres entendían Abraham ser perfecto: como la bondad del árbol es conocida por su buen fruto. Con toto esto ni la perfección de Abraham ni de otro hombre mortal fue tan perfecta que no hubiese menester rogar a Dios que le perdone sus pecados, y que le augmente la fe.
(2:26) Pues así como el cuerpo está muerto si no tiene espíritu, también la fe está muerta si no tiene obras.
Valera: La verdadera y viva fe no está sin obras: como no hay fuego sin calor. Mas con todo esto no las obras que son frutos de la fe, sino la fe, que aprehende la misericordia de Dios, justifica.